lunes, 30 de junio de 2014

El hombre que lleva la carga del tiempo sostenido por la esperanza y la paciencia (Abraham Janssens)


Abraham Janssens van Nuyssen fue un pintor flamenco barroco que se especializó en la pintura historiada (temas religiosos, alegorías y desnudos mitológicos). Entre las obras suyas que se exponen en el Museo de Bellas Artes de Bruselas destaca esta alegoría titulada “el hombre que lleva la carga del tiempo sostenido por la esperanza y la paciencia”.

viernes, 27 de junio de 2014

Retrato de caballero (Jacobo Comín “Tintoretto”)


Este retrato, de más de medio cuerpo, representa a un joven caballero girado tres cuartos a la izquierda, descansando el antebrazo derecho sobre un mueble mientras apoya, con cierta arrogancia, la mano izquierda en la cadera, donde luce un aniño en el dedo meñique. Viste jubón oscuro bordado del que sobresalen las mangas claras y tornasoladas, insinuando un tejido de seda, y se cubre la cabeza con una gorra negra que deja entrever unos cabellos claros a la altura de la barba. La gorguera y los puños blancos resaltan las carnaciones, en contraste con la oscuridad del vestido y del fondo.


El modelo podría ser uno de los embajadores o nobles europeos que posaron para Tintoretto en su estudio veneciano. El aire altivo que desprende parece indicar que el personaje quiera iniciar un diálogo con el espectador, característica del expresionismo personal del pintor, que centra la atención en el rostro y las manos sirviéndose de la técnica del impasto, mientras que las vestiduras se tratan con toques rápidos, fluidos y sueltos, de modo que, con pocos medios, transmite la fuerza interior del retratado. Cronológicamente se sitúa hacia 1554, ya que se relaciona con el Caballero que se conservar en el Barber Institute de Birmingham, el retrato de Lorenzo Soranzo, del Kunsthistorisches Museum de Viena y el Caballero del Christ Church College de la Universidad de Oxford, todos ellos del mismo tiempo.

viernes, 20 de junio de 2014

María, reina de los cielos (Blasco de Grañén)


Realizada entre 1437-1439, esta tabla formaba parte del retablo mayor de la iglesia de Albalate del Arzobispo. La Virgen aparece entronizada rodeada de ángeles músicos con instrumentos de la época: flauta, laúd, órgano de mano, etc. El Niño está sentado en sus rodillas en actitud de bendecir con un globo en la mano izquierda que se corona con la bandera de San Jorge, asociada al blasón del rey de Aragón desde el siglo XIV. El carácter narrativo de Blasco de Grañén se pone de manifiesto en detalles como el amuleto de coral en rama que lleva al cuello, usado en la medicina popular contra la epilepsia y el mal de encías y dientes. El escudo heráldico que aparece en el centro de la parte inferior es de Dalmau de Mur y Cervelló, arzobispo de Zaragoza y donante de la obra. La abundancia de oro en ropas, nimbos y fondos, y especialmente en la corona de la Virgen, dotan a la obra de una gran riqueza.




domingo, 15 de junio de 2014

La pose de la modelo en el taller (Henri de Toulouse-Lautrec)


Inspirada en “Cocotte jaune”, un grabado satírico, esta pintura de Toulouse-Lautrec destaca sobre todo por su forma excepcionalmente estirada en altura, donde se aprecian los gráficos nudosos y la luminosidad características de la obra del artista.


domingo, 8 de junio de 2014

Estudio para la Virgen de la Casa de Alba (Rafaello Sanzio –Rafael-)


Virgen con el Niño (Bartolomeo Cincani –Montagna-)


Boceto de la Virgen con el Niño preparatorio de la tabla representando a la Virgen con el Niño, acompañados de San Sebastián y San Jerónimo, que pintó para la iglesia de San Sebastián en Verona.

martes, 3 de junio de 2014

Cabeza de sátiro


Cabeza de sátiro hallada en una casa de la calle Teniente Coronel Valenzuela de Zaragoza, en lo que sería una villa extramuros de la ciudad romana. Datada en el siglo II d.C., reproduce con variantes un modelo de los siglo II-I a.de C., destacando el uso del trépano para marcar los cabellos, la incisión marcada de los ojos y el gran pulido de la superficie del rostro. La actitud de la cabeza, alzada con la mirada elevada, sugiere la presencia de un segundo personaje acompañándolo. Los gruesos mechones del pelo conservan restos de la policromía original de color ocre-rojizo, y en el rostro destacan las puntiagudas orejas, las prominentes cejas y la sinuosa sonrisa. Esta figura del cortejo báquico fue frecuente en los ambientes domésticos, como herencia del período helenístico, y se han hallado otros ejemplos en las casas de Caesar Augusta.